Aedes aegypti es el principal vector urbano de varios arbovirus importantes, como el dengue, el chikungunya, la fiebre amarilla y el virus del Zika. La vigilancia tradicional del virus del dengue (DENV) se basa en la notificación pasiva de casos humanos, que a menudo subestima la transmisión debido a infecciones asintomáticas o no notificadas. Este estudio evaluó la utilidad del monitoreo del DENV en mosquitos Ae. aegypti para mejorar la detección de la transmisión local del dengue e informar las estrategias de control de vectores durante la epidemia de dengue de 2024 en Puerto Rico. La vigilancia de mosquitos se realizó en 15 vecindarios dentro del área metropolitana de San Juan donde se habían notificado recientemente casos confirmados de dengue. Se recolectaron hembras adultas de Ae. aegypti semanalmente utilizando ovitrampas grávidas autocidas (trampas AGO) colocadas dentro de un radio de 200 m de los casos índice. Se analizaron grupos de 1 a 20 mosquitos para detectar ARN y serotipo del DENV mediante RT-PCR. La vigilancia continuó hasta por 91 días en las áreas de estudio, dependiendo de la detección del virus. Se recolectó un total de 29,354 hembras de Ae. aegypti, de las cuales 29,211 hembras se agruparon (1–20 especímenes por grupo) en 3878 grupos y se analizaron. Se detectó DENV en 49 grupos en 11 vecindarios, con los serotipos DENV-1, DENV-2 y DENV-3 identificados. En ocasiones se detectaron múltiples serotipos en mosquitos del mismo vecindario. Las tasas mínimas de infección y los índices de vectores fueron más altos durante la epidemia que en períodos interepidémicos anteriores, y las densidades de mosquitos excedieron los umbrales considerados protectores contra brotes. La vigilancia entomovirológica detectó una mayor variedad y uniformidad de serotipos que la vigilancia humana pasiva. Estos hallazgos sugieren que la vigilancia entomovirológica puede complementar la vigilancia pasiva de casos, proporcionando una detección más completa de la circulación de DENV. La integración de la vigilancia basada en mosquitos y humana puede mejorar la detección de brotes, guiar el control de vectores y ayudar a reducir la carga de dengue en las comunidades afectadas.