Puerto Rico está envejeciendo más rápidamente que casi cualquier otro país, con estimaciones de 2020 que sitúan la proporción de adultos mayores de 65 años como la décima más alta del mundo. A diferencia de la mayoría de los lugares, el envejecimiento en Puerto Rico está impulsado tanto por (a) la culminación de tendencias prolongadas en fertilidad y mortalidad, como por (b) los altos niveles de emigración de adultos en edad laboral, lo que contribuye de manera directa (salida de jóvenes) e indirecta (reducción de nacimientos) al ritmo del envejecimiento poblacional. Este artículo ofrece una visión general de los principales temas relacionados con el envejecimiento poblacional en Puerto Rico. Los responsables políticos y líderes gubernamentales deben planificar para el envejecimiento poco convencional de la población de Puerto Rico, el cual agravará las preocupaciones tradicionales sobre la sostenibilidad de los servicios gubernamentales y las perspectivas económicas a largo plazo. Surgen además preocupaciones relacionadas con la reducción de las redes de apoyo social y su impacto en la dinámica del cuidado y las implicaciones para la salud. La historia única de Puerto Rico y su relación política con Estados Unidos presentan desafíos y beneficios para su población envejecida. La investigación sobre el envejecimiento en Puerto Rico y las políticas de salud pública deben adaptarse a las necesidades de la sociedad envejecida del país.
Analizar las causas y las implicaciones del envejecimiento poblacional atípico de Puerto Rico para la sostenibilidad de los servicios gubernamentales, las perspectivas económicas y las redes de apoyo social.