Puerto Rico (PR) presenta una de las tasas más altas de incidencia de cáncer cervical en los Estados Unidos, con 11.5 casos por cada 100,000 mujeres, en comparación con 7.5 casos por cada 100,000 mujeres a nivel nacional.¹
Entre los años 2001 y 2019, la incidencia de cáncer cervical en etapas avanzadas aumentó en Puerto Rico a una tasa anual de 4.5%, lo que demuestra que esta tendencia al alza no puede atribuirse únicamente a una mayor detección temprana de la enfermedad.²
A pesar de que Puerto Rico mantiene altos niveles de vacunación contra el virus del papiloma humano (VPH), alcanzando un 77.0% entre adolescentes de 13 a 17 años, y una participación considerable en las pruebas de detección o cernimiento (79.3%),³˒⁴ la Isla aún está lejos de alcanzar la meta de eliminación del cáncer cervical establecida por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que define como objetivo una incidencia de cuatro casos o menos por cada 100,000 mujeres.
Ante esta realidad, se evaluaron las tendencias de incidencia del cáncer cervical en Puerto Rico, tanto utilizando datos corregidos por histerectomía como datos sin corregir, con el propósito de obtener una visión más precisa de la carga real de esta enfermedad en la población femenina puertorriqueña.